Una rueda pinchada te puede costar 400.000 euros en un Mercedes SLR McLaren

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Los superdeportivos suelen llevar consigo unos requerimientos de mantenimiento a la altura de sus prestaciones. Son de otro mundo, como los 35.000 euros para una revisión en Bugatti. Pero eso es algo previsible, no son máquinas sencillas y por tanto tampoco lo es su mantenimiento. Sin embargo, que enmendar una simple rueda pinchada en un Mercedes SLR McLaren pueda llegar a costar cerca de 400.000 euros, creo que nadie se lo esperaba.

El Mercedes SLR McLaren fue uno de los superdeportivos más espectaculares de principio de siglo y al mismo tiempo uno de los más olvidados. Contemporáneo de los Ferrari Enzo, Porsche Carrera GT y Pagani Zonda, el SLR era visto como una suerte de Mercedes SL bajo esteroides.

El Mercedes SLR McLaren nació primero como concept car, el Vision SLR, que debutó en el Salón del Automóvil de Detroit de 1999… «La flecha de plata del mañana», inspirada en el Mercedes-Benz 300SLR Uhlenhaut Coupé, nació de la asociación entre Mercedes-Benz y McLaren en Fórmula 1, el SLR era a la vez un homenaje al pasado de la marca y una visión hacia el futuro.

Del Mercedes Vision SLR al Mercedes SLR McLaren

El McLaren F1 llevaba varios años fuera de producción, y el nuevo equipo de McLaren Automotive, no tenía nada que producir y sólo servía para el mantenimiento del McLaren F1 de calle. La propuesta hecha a Mercedes por McLaren de fabricarles un superdeportivo gustó a Mercedes, pero no tenía nada que ver con lo que Gordon Murray, todavía al frente técnico de McLaren, había imaginado para la marca de la estrella.

Pronto se dio cuenta de que tenía mucho más sentido como concept car que como deportivo. La propuesta original de Murray había sido la de un modelo con un V8 en posición central trasera, en su lugar, se encontró con la tarea de idear un superdeportivo dentro de las limitaciones del diseño original del Vision SLR.

Al final, hizo lo que pudo, como recolocar el V8 hacia atrás en el chasis tanto como fue posible. El motor está a un metro del parachoques delantero y a 50 cm detrás del eje delantero y el depósito de gasolina lo más bajo posible detrás. Y esas dos decisiones técnicas explican su interminable su capó, así como sus escapes laterales, situados detrás de las ruedas delanteras.

El motor, diseñado por la marca alemana y ensamblado a mano por AMG, es un V8 de 5.4 litros sobrealimentado por compresor que desarrolla 626 CV a 6.500 rpm y entrega 780 Nm desde 3.250 rpm. Aunque va asociado a un cambio automático de cinco marchas no le impide acelerar de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos y alcanzar los 332 km/h de velocidad máxima.

En 2005, cuando llegó al mercado, eran cifras al alcance de muy pocos autos. Estuvo en producción cerca de 12 años y se fabricaron 2.150 unidades en total, incluyendo los roadsters y las 75 barquetas Stirling Moss.

Mercedes SLR McLaren: un chasis muy rígido, pero también muy frágil

Pero sin duda su elemento más espectacular es el chasis. Y ahí está el posible coste absurdamente alto de un pinchazo con ese auto. El SLR cuenta con un chasis en fibra de carbono con una celda central increíblemente resistente que alberga el habitáculo, con zonas de deformación programada en fibra de carbono tanto delante como detrás. Era la primera vez que se hacía esto en un modelo de producción en serie.

Para ello McLaren modernizó el proceso de fabricación de los chasis en fibra de carbono, que normalmente se realizaba a mano, con robots que tejen, cosen y trenzan las complejas estructuras de fibra en una planta de producción construida expresamente en Woking.

El chasis en fibra de carbono del SLR es extremadamente ligero y resistente, pero al mismo tiempo es sorprendentemente frágil. Así, explica Jamie, de JamiesGarage en este vídeo, en caso de pinchazo o para cambiar una rueda si no se levanta el auto de manera completamente uniforme, es decir, de forma nivelada, se puede romper el parabrisas por la presión que la celda ejerce sobre el cristal.

Y, más grave aún, se podría incluso romper la celda central. Por ello, McLaren ha previsto estos adaptadores especiales que se ajustan a los elevadores y luego se atornillan al chasis del SLR. Sólo entonces, después se tiene que abrir el capó, el maletero y las puertas para que la carrocería “se relaje”.

Es un proceso increíblemente tedioso para cambiar una sola rueda o a la hora de cambiar los discos de frenos carbocerámicos, que por cierto, cuestan 12.000 euros y otros 2.000 euros para las pastillas de frenos.

Obviamente, levantar ese auto con un simple gato está prohibido, las consecuencias pueden ser catastróficas hasta el punto de tener que declararlo siniestro total.

Y es que un chasis de fibra de carbono dañado no se puede arreglar, al menos, no de forma segura. Y el Mercedes SLR McLaren puede costar actualmente  entre 390.000 euros y un millón de euros, según la versión, el kilometraje y lo raro que sea.

En el ranking de los errores tontos que pueden salir muy caro, este se lleva el premio. El de perder la llave de tu Bugatti Chiron y que te cueste como un Dacia pedir una nueva es peccata minuta en comparación.

Fuente: motorpasion.com

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