La legendaria marca británica Lola Cars ha anunciado la producción de una nueva serie del mítico Lola T70, uno de los sport prototipos más exitosos de la década de 1960. No se trata de una réplica, sino de un “continuation model”, es decir, un auto construido con la especificación original y con el beneplácito de la compañía, utilizando los planos y métodos de la época.
El Lola T70 fue un competidor formidable en campeonatos como la Can-Am y las 24 Horas de Le Mans, pilotado por leyendas como John Surtees o Mark Donohue. Su diseño de líneas bajas y afiladas, con el motor V8 Chevrolet o Ford en posición central, lo convirtió en un icono de la velocidad. Ahora, más de medio siglo después, Lola ha decidido reanudar la producción bajo su programa de “continuation”.
Solo se producirán 16 unidades
La nueva entrega, bautizada con el nombre de T70S, estará limitada a un número reducido de unidades, exactamente 16, y cada una de las cuales se construirá a mano en los talleres originales de la marca en Huntingdon (Reino Unido).
El chasis es un multitubular de acero, con suspensión independiente en las cuatro ruedas y frenos de disco. El propulsor, por su parte, es un Chevrolet V8 Small Block atmosférico de 5.0 litros montado en posición central trasera, que entrega 530 CV y 576 Nm de par. Va asociado a una caja de cambios Hewland LG 600 de cinco velocidades con transeje. El resultado es una relación peso/potencia de 1,62 kg/CV, lo que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 2,5 segundos y alcanzar una velocidad punta de 327 km/h. Todo ello con un chasis monocasco de aluminio que mantiene el peso en vacío en unos increíbles 860 kg, menos que un actual utilitario urbano.

Para los que busquen un uso más civilizado, Lola también ofrece la variante T70S GT. Monta un Chevrolet V8 de 6.2 litros que, paradójicamente, entrega menos potencia (500 CV) pero más par (617 Nm). Su peso asciende ligeramente hasta los 890 kg y calza llantas de 18 pulgadas en lugar de las de magnesio forjadas de 15 del T70S puro.
Lola Cars ha enfatizado que estos autos no están homologados para su uso en carretera, sino que están destinados a circuitos y colecciones privadas. Sin embargo, podrán participar en eventos históricos y carreras de autos clásicos. El precio no se ha revelado, pero dada la rareza y el prestigio del modelo, se espera que supere el millón de euros.
Fuente: autocasión.com


