Las colecciones privadas de autos de jeques y monarcas son a menudo el último refugio de algunos de los automóviles más exclusivos del planeta. Pero también pueden convertirse en una prisión dorada donde el tiempo y el olvido pasan factura.

Es el caso de una de las 96 unidades del Bugatti EB110 GT, el superdeportivo que en los años 90 resucitó la marca francesa antes de la era Veyron. Este ejemplar, el chasis número 073, pasó nada menos que 17 años encerrado en la colección real del Emir de Kuwait, el jeque Nasser Mohammed Al-Ahmad Al-Sabah, acumulando polvo y óxido mientras su leyenda se desvanecía.

Cuando finalmente salió a la luz en 2023 para ser subastado, el estado del auto era triste. Apenas había recorrido 6.500 km, pero la falta de uso había pasado factura: la mecánica mostraba signos de deterioro y la carrocería comenzaba a oxidarse. El nuevo propietario, un enamorado de la marca que prefirió mantener el anonimato, tomó entonces una decisión: devolverle su antiguo esplendor.

El elegido para la compleja misión fue el taller especialista luxemburgués Art and Revs, y el resultado, desvelado recientemente, es sencillamente espectacular. El equipo de restauradores desnudó por completo este icono de los 90 de Bugatti que monta un motor V12 de 3.5 litros con cuatro turbocompresores capaz de generar 560 CV. Cada panel de la carrocería fue meticulosamente reparado y mejorado, recibiendo además una actualización en fibra de carbono que le otorga un aspecto más agresivo sin perder su esencia.

El resultado es una obra de arte rodante que ya ha hecho dos apariciones públicas de relumbrón: en The Quail, durante la Semana del Automóvil de Monterey, y en el salón Rétromobile de París en 2025. Ahora, tras esta espectacular restauración, el Bugatti EB110 GT del emir vuelve a estar a la venta a través de Art and Revs.

Sin precio oficial, pero con el precedente de otras subastas que han superado los dos millones de euros, este pedazo de historia, rescatado del olvido, busca a un nuevo guardián que lo ponga a rodar como merece.

Fuente: autocasion.com

