Uno de los autos más emblemáticos del universo Gymkhana volvió a escena. Se trata de un Ford Escort Mk2 que perteneció al mítico Ken Block, y que acaba de salir a la venta con toda su historia a cuestas: derrapes imposibles, humo de neumáticos y una preparación extrema pensada para el espectáculo.
Este modelo, originalmente de 1978, fue adquirido por Block en 2008 y luego transformado por especialistas para competir en el Gymkhana Grid. Con el paso del tiempo, dejó de ser un simple Escort para convertirse en una bestia de drift hecha a medida.
Preparación extrema: así transformaron al Ford Escort en una máquina de drift
La preparación fue radical. El auto recibió una carrocería ensanchada con kit Rocket Bunny, techo con toma de aire en fibra de carbono, ventanas de policarbonato y una estética agresiva en negro mate con detalles patrióticos en el capot.
Pero lo más importante está debajo del capot. Este Escort está equipado con un motor cuatro cilindros preparado para competición que entrega unos 333 caballos de fuerza y puede girar hasta las 9.000 rpm, asociado a una caja secuencial de seis marchas y tracción trasera, una combinación ideal para el drift extremo.

Interior de competición: diseñado para el control total
El interior también refleja su ADN de competición: jaula antivuelco, asiento de competición, volante racing y un freno de mano hidráulico diseñado para facilitar los derrapes más espectaculares. Todo pensado para el control total en situaciones límite.
Además de su impresionante ficha técnica, este Escort tiene un valor simbólico enorme. Fue uno de los autos más personales de Ken Block, figura clave en la popularización del drifting a nivel global gracias a sus videos virales de Gymkhana, que acumularon millones de reproducciones en YouTube.

Un auto de colección que puede romper récords en subasta
El vehículo ya había cambiado de manos en 2021, pero ahora vuelve al mercado con documentación completa, repuestos y hasta la firma del propio Block en el panel de la puerta. Según las primeras pujas, su precio promete escalar fuerte, impulsado por su historia y su vínculo con una leyenda del automovilismo moderno.
Más que un auto, este Ford Escort Mk2 es una pieza de colección. Un objeto que representa una era en la que el automovilismo se volvió espectáculo global y donde Ken Block redefinió lo que se podía hacer al volante.
Fuente: tn.com.ar
