Chevrolet decidió en breve que la serie Grand Sport regrese a las calles, y no lo hace solo como un paquete estético.
Estamos ante una renovación profunda que busca ocupar ese «punto dulce» del mercado. Un deportivo que es más rabioso que un Stingray pero más usable en el día a día que un indomable Z06.
La gran noticia es que el Chevrolet Corvette Grand Sport no viene solo a repetir fórmulas del pasado. Trae consigo el debut de un corazón mecánico que dará que hablar en los próximos años y una variante electrificada que, sencillamente, rompe todos los esquemas de potencia conocidos hasta ahora en su categoría.

Un nuevo corazón V8: La magia del bloque LS6
El gran protagonista de esta entrega es el motor LS6. Se trata de un V8 de 6.7 litros que prescinde de turbos para confiar en la pureza de la aspiración natural. Con 535 CV y un torque de 520 libras-pie, este motor no solo impulsa al Grand Sport, sino que se convertirá en el nuevo estándar para toda la línea Stingray a partir de 2027.

Pero, ¿qué lo hace especial? Chevrolet trabajó en las entrañas del bloque instalando pistones y bielas forjadas para asegurar que aguante cualquier tipo de castigo.
Además, rediseñaron el sistema de escape y la lubricación para que, incluso en las curvas más cerradas de un circuito, el motor siempre trabaje en condiciones óptimas.
Todo esto se gestiona a través de una caja de doble embrague de ocho velocidades que promete cambios tan rápidos como precisos.

De la ruta a la pista con un solo paquete
El Chevrolet Corvette Grand Sport viene configurado de serie para ser un gran deportivo de pura cepa. Gracias al sistema Magnetic Ride Control, la suspensión se adapta al camino en milisegundos.
Ello permite que un viaje por la autopista sea un placer. Sin embargo, sabemos que muchos dueños de un Corvette terminan en un track day, y para ellos la marca preparó artillería pesada.
Si elegís el paquete Z52 Performance, gana neumáticos de verano de mayor agarre y los frenos de alto rendimiento que usa el Z06.
Pero si lo tuyo es la competición pura, el Z52 Track Pack es el siguiente nivel. Frenos cerámicos de carbono que no se fatigan nunca, piezas de fibra de carbono para mejorar la carga aerodinámica y los neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2R, que son prácticamente gomas de carrera legales para la calle.
Es, literalmente, convertir un auto de calle en un purasangre de circuito.

El trueno eléctrico: Grand Sport X Hybrid
Si el V8 atmosférico es la tradición, el Grand Sport X (o GSX) es el futuro. Este modelo llega para ocupar el lugar que dejó el E-Ray, pero con una ambición mucho mayor.
Aquí, el motor LS6 se une a una unidad eléctrica situada en el eje delantero que hereda tecnología del impresionante ZR1X.
La cifra final impresiona. Unos 721 CV de potencia combinada. Para ponerlo en perspectiva, el GSX es más potente que un Z06.
Al tener un motor eléctrico adelante, el auto cuenta con tracción integral (eAWD), lo que se traduce en una capacidad de aceleración y una estabilidad en curvas mojadas que pocos deportivos pueden igualar.
Es la demostración de que la electricidad no vino a quitarle diversión al Corvette, sino a darle una pegada mucho más contundente.

Un interior con sello de distinción
Para marcar el inicio de esta etapa, Chevrolet lanzará la Grand Sport Launch Edition. El interior de esta versión añade un tono azul Santorini que domina el habitáculo y costuras rojas que resaltan la deportividad.
Detalles como los logos en relieve en los apoyacabezas y una placa distintiva en el volante nos recuerdan que estamos sentados en un pedazo de historia moderna de General Motors.
Fuente: conduciendo.com


