Muere leyenda del automovilismo Bruno Orioli

El pluri campeón aragüeño falleció mientras se encontraba en competencia

Bruno Orioli

El ambiente venezolano del deporte a motor recibió con tristeza y asombro las informaciones sobre el inesperado fallecimiento del piloto venezolano Bruno Orioli, al sufrir un inesperado ataque cardíaco mientras se encontraba en una competencia automovilística.

Orioli, de 60 años de edad, participaba en una competencia de aceleración en el cuarto de milla en el Autódromo Pancho Pepe Cróquer de Turagua, en Aragua, pero antes de presentarse a una de las mangas eliminatorias se sintió inesperadamente indispuesto, falleciendo instantes después al sufrir un infarto fulminante, según reportaron fuentes allegadas.

“Murió en su ley, como los grandes, como él hubiera querido, al volante de su carro de carreras…”, afirmaron numerosos amigos y allegados tan pronto se comenzó a divulgar la noticia durante la tarde-noche del día domingo.

Orioli se estrenó en el deporte a motor nacional como piloto de motociclismo cuando participó con 17 años de edad en el Gran Premio de Venezuela válido para el Campeonato del Mundo de Motociclismo en 125 cc.  La prueba se realizó en el Autódromo Internacional de San Carlos a inicios de 1977.

El padre del piloto, Batista Orioli, le persuadió de pasar a las cuatro ruedas y le heredó su dorsal de carreras, el 103, otorgado por las autoridades del deporte a motor venezolano de los años ’60.  El entonces joven Bruno llevó aquel conocido dorsal a niveles superiores de prestigio, compitiendo en la entonces disputada Fórmula Ford 1.600 cc en la cual fue Campeón Nacional en 1982 y 1983 con apenas 23 años de edad, en lo que sin duda fue el momento más competitivo de esa categoría en el país.

Entre sus rivales de los tiempos de la Fórmula Ford 1600cc el joven Orioli se enfrentó exitosamente a verdaderos mitos del deporte nacional como los hermanos Delgado, el zuliano Juan Cochesa, Felipe Latil, Antonio Pastore, Máximo Olivieri e incluso en alguna ocasión al mismísimo Johnny Alberto Cecotto. 

Un breve intento de participación en el Campeonato de Fórmula 3 Italiana acabó prematuramente por diversas razones, pero el nacimiento de la copa monomarca con vehículos Chevrolet Chevette fue una ocasión ideal para que el joven Orioli volviera a la acción, acabando Subcampeón en 1986 y adjudicándose dos nuevos Subcampeonatos en 1987 y 1988, en la entonces novedosa Copa Fórmula Fuego, que se disputaba con los potentes cupé de la firma francesa.  Los dos siguientes años Orioli participó en la Copa Renault 11 Turbo, siendo uno de sus principales exponentes.

En 1993 Orioli y su número 103 volvieron a ser protagonistas de las carreras de monoplazas, ahora en la Fórmula Ford 2000, consagrándose Campeón en 1995. Luego las condiciones para la práctica del automovilismo en circuitos cerrados fueron cada vez más complicadas y ello llevó al ya laureado campeón a orientarse hacia las carreras de aceleración del cuarto de milla, como preparador y piloto, al tiempo que atendía el negocio familiar e iniciaba a su hijo Bruno René y a su nieto en el deporte de las cuatro ruedas.

Algunos de los que se comunicaron con esta redacción para recordar al gran Campeón, evocaron sus tiempos en las carreras locales de monoplazas, donde siempre exhibió un manejo tan impecable como los monoplazas que conducía.  Otros le recordaron como un hombre extrovertido y de buen carácter.  Todos convinieron en describirle como un personaje entrañable que será extrañado y no hubo quien quiso referirse a él con el mote que en los últimos años le hizo conocido “Papucho”.

Orioli se encontraba residenciado en Aragua, cerca del Autódromo de Turagua en el cual conquistó varios de sus más resonantes victorias y fue justamente ahí donde se preparaba para disputar lo que él consideraría una competencia más, pero que terminó siendo la última…

Fuente: flash.guiamotor.com

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